Peces

Solo en España durante el 2018 se sacrificaron más de 348.000 toneladas de peces. El desprecio por la vida de los peces es tal en estas Granjas que los mantienen hacinados, que siquiera se les trata de forma individual o sabemos el número total de peces, sino el peso. La Industria de explotación de peces se refiere a su sacrificio como cosecha o a su cría en régimen de intensivo como cultivo ( según Apromar, asociación empresarial de acuicultura de España)

Palabras usadas para referirnos a plantas y no a animales y que buscan que el consumidor no relacione que esos animales en algún momento de sus vidas sufrieron y fueron sacrificados dolorosamente. En la UE no existe ni un solo tratado ni ley que regule o exija bienestar animal en el momento del sacrificio de los peces o durante su cría.

La producción mundial de piscifactorias alcanzó en 2017 los 111,9 millones de toneladas. Superando a la pesca en 18,3 millones de toneladas. La mayor cantidad de peces consumidos en el mundo han sido criados en régimen de intensivo, hacinados y sacrificados cuando apenas habían empezado a vivir.

De todos los Animales destinados a consumo los peces son los más explotados, también los más incomprendidos. Aunque silencioso al oído humano el dolor de los peces es real. La ciencia ha demostrado que los peces sienten y experimentan dolor, miedo, placer y otras emociones complejas. Y no sólo los peces sino también los cangrejos, los langostinos, las sepias y los pulpos como se ha demostrado en los últimos años. Sabemos tan poco de los peces que hasta hace pocos años se les negaba la capacidad de sentir.

La acuicultura o piscifactorías son granjas intensivas acotadas en cemento, redes en el mar o en la tierra. En ellas se hacinan sin apenas espacio una media de 100.000 a 300.000 peces que lo único que pueden hacer es nadar en circulo. Las condiciones de hacinamiento facilitan la propagación de enfermedades infecciosas y parásitos que se agravan con el estrés del encierro. La solución a este problema por parte de los productores es el uso generalizado de antibióticos, desinfectantes y alguicidas.

La alimentación que reciben los peces esta hecha de piensos elaborados con otros peces. La mayoría de estos peces destinados a piensos son capturados en la costa de países de América del Sur. Se estima que la industria necesita 4 kilos de pienso hecho con peces, para producir 1 kilo de carne. Lo cual quintuplica el sufrimiento de estos animales.

No existe una legislación que regule la matanza y los métodos de aturdimiento de los peces. Uno de los métodos más utilizados en países como España ( según informe de la comisión Europea ) es el hielo. Los peces en el momento del sacrificio son colocados en una mezcla de agua y hielo que les provoca hipotermia. Esta forma de aturdimiento, no reconocida por la OIE les provoca una agonía y estrés de hasta 20 minutos hasta que los animales pierden la consciencia.